Una pizza no es una pizza sin una grande mano llena de
queso rallado derretido por encima. El queso escogido es
mozzarella, un fibroso y a veces pegajoso queso blanco.
Diferente de sus homólogos suizos o cheddar, la
mozzarella tiene un sabor menos pronunciado pero
bastante agradable.
Hay
dos tipos de mozzarella que son aceptables para pizza:
humedad baja, que tiene un contenido de humedad menor al
50%, y alta humedad, que tiene un contenido de humedad
de más del 52%. La versión de humedad más baja suele
tener una validad mayor por lo que es más común
encontrarlo en las tiendas. La otra versión es más
popular en los restaurantes y la industria de pizza.
Para colocar encima de la pizza, el queso debe ser
rallado, y no en lonchas. Esto sirve para tener menos
cocción y mejor distribución. Debe ponerse atención para
no cocinar demasiado para que cuando se sirva una
porción de pizza, el queso tenga una consistencia
elástica y blanda. Si el queso se vuelve castaño y
quebradizo se pierde el sabor y la textura que hacen de
una pizza agradable.
Algunos otros quesos Italianos que pueden ser
utilizados; son los siguientes:
• Aciago
• Parmesano
• Provolone
• Ricota
• Romano
Otros
quesos que van ganando popularidad como cobertura de la
pizza son los siguientes:
• Americano
• Cheddar
• Colby
• Feta
• Monterey Jack